En Tu Mundo

Desde este rincón al que hemos titulado "En Tu Mundo" nos haremos eco de emociones, crítica social, inquietudes y todo aquello que consideremos importante compartir con vosotros. 

              

Si nuestras vidas durasen un minuto, 
Quisiera pasar cada milésima de segundo contigo,
Una eternidad en un beso, 
Esa luz que centellea a lo lejos, 
El rumor de un murmullo de pájaros. 
 
Detener mis ojos en los tuyos, 
Amando cada recuerdo, 
En el discurrir del presente doloroso, 
Amargo día a día de sin sabores, 
En la distancia eterna que nos hace uno. 
 
El día agoniza, 
Dibujando una sonrisa en nuestros sueños, 
Deseando volver a abrazarte, 
Añorando el eco de risa, 
Volviendo cada noche... a ti.

Sí un día alguien pregunta por mi,

Di que viví para amarte

Antes de ti, sólo existí

Cansado y sin nada para dar.

 

Cariño, escucha mis plegarias,

Pido que regreses, que me vuelvas a querer

Sé que no se ama solo

Ta vez poco a poco vuelvas a aprender.

 

Si tu corazón no quiere ceder,

No sentir la pasión, si no quiere sufrir

Sin planear lo que vendrá después

Mi corazón puede amar por los dos.

 

Salvador Sobral - Amar pelos Dois

 

(Ganador Festival de Eurovisión - 2017)

 

 

"Vivimos en un mundo de música desechable, de música de comida rápida sin ningún contenido y creo que esto es una victoria para la Música, para la gente que hace Música con significado. La Música no es fuegos artificiales, la música es sentimiento... así que intentemos cambiar y traer la música de vuelta...porque eso es lo que realmente importa."

 

Salvador Sobral   

Todos son problemas de interés,
Aquí con rincones de memoria,
Nada se iguala quitar de las personas,
Los sueños y miedos,
El amor y experiencias,
Y todo lo que una,
Sin destruir a los demás.

No es un triunfo,
Es vernos feliz,
Sin ser más que nadie.

El amor,

Enteramente aprendido,

En los ojos de una joven,

No vive solo emparedado en el cerebro,

Sino que con la furia de los elementos,

Fluye como el pensamiento hacia nuestras facultades,

Y a todas ellas les imprime dobles facultades,

Más allá de su función y de su oficio,

Añade una inapreciable mirada a nuestros ojos.

Los ojos de un amante,

Deslumbran a las águilas,

Cegándolas.

Lo que un amante oye,

Son notas sensibles,

Y el tacto del amor es más suave y sensible,

Que el de los delicados extremos de los cuernos del caracol.

La lengua del amor hace que incluso Baco carezca de gusto.

Y en cuanto al valor,

¿No es el amor un Hércules encaramándose a los árboles de las Hespérides?

Sutil como una esfinge,

Tan dulce y musical,

Como el laúd de Apolo,

Que tiene sus finísimos cabellos por cuerdas.

Y cuando el amor nos habla,

Las voces de todos los dioses,

Hacen que el cielo se adormezca con su armonia.

"Trabajos de Amor Perdidos"

(Extracto)

William Shakespeare

1564-1616

Los Tiempos Están Cambiando

Una canción de Bob Dylan de 1964 ya lo profetiza: "los tiempos están cambiando".

Si en aquel momento la canción se convirtió en un himno generacional en favor de los derechos civiles y contra una sociedad anclada en su pasado, al transladar la canción a la actualidad, sin duda Dylan hubiése realizado algún comentario jocoso sobre el valor del viejo profeta en un mundo pleno de cambios que, a la postre, no han servido de tanto como se anhelaba: hoy continúa la espiral del conocimiento adquirido por unas empresas comerciales que han sabido muy bien manejar la oquedad del espíritu humano cuando éste se enfrenta al sabor del "tanto-tienes-tanto-vales".

La generación de Dylan era una generación llena de sueños inalcanzables, utopías repletas de flores y almas libres que luchaban por doquier contra las normas de lo establecido. Ciertamente el mundo hoy no sería el mismo si no hubiésen existido los "hippies". Nos hiciéron creer que un mundo mejor era posible y hubiése sido posible si no hubiese sido por algunas tristes circunstancias que aconteciéron y que hiciéron que el "hippie" se convirtiese, con el tiempo, en un elemento más en la maquinaria capitalista.

Cierto es que nos dejaron muchos mensajes pero si hay uno que refleje toda su iconografía, ese es el de acabar con lo viejo. Dejar paso a lo nuevo. En una palabra: reciclarse. Si transladamos ese mensaje a nuestra vida diaria nos daremos cuenta de que estamos rodeados todavía por muchas estrategias anacrónicas que reniegan avanzar. Si por avanzar entendemos que hay que dejar nuestros asientos a otros que muestren que actúan acorde los tiempos, ¿A qué esa necedad de seguir oprimiéndose contra la butaca?

Aunque la tecnología nos ha hecho más avanzados, también ha dado pie a que muchos indeseables la utilicen con oscuros fines. Hemos avanzado tecnológicamente desde el verano del amor, cierto es. La pregunta es: el ser humano ¿Ha avanzado a la par?

La respuesta en esta ocasión no está en el viento sino en la letra de la canción de Bob Dylan que os dejamos a continuación.

Por favor, leedla a la par que la escucháis, y recordad el año en que fue escrita porque no ha envejecido ni una coma.    

Reuníos a mi alrededor, gente,

por donde quiera que vaguéis,

y admitid que las aguas de vuestro alrededor han crecido,

y aceptad que pronto estaréis calados hasta los huesos.

Si el tiempo es algo que para vosotros merece la pena conservar,

entonces mejor que empecéis a nadar,

u os hundiréis como una piedra,

porque los tiempos están cambiando.

 

Vamos, escritores y críticos,

que profetizáis con vuestras plumas,

mantened los ojos abiertos,

la oportunidad no se repetirá.

Y no habléis demasiado pronto,

porque la ruleta todavía está girando,

y nadie puede decir quien es el designado.

Porque el ahora perdedor,

será quien gane después,

porque los tiempos están cambiando.

 

Vamos, senadores y congresistas,

por favor, presten atención a la llamada,

no se queden en la puerta,

no bloqueen la entrada.

Porque el que salga herido,

será el que quedó atascado.

Hay una batalla ahí fuera,

y es atroz.

Pronto sacudirá vuestras ventanas,

y hará vibrar vuestras paredes,

porque los tiempos están cambiando.

 

Vamos, madres y padres de toda la tierra,

no critiquéis lo que no podéis entender.

Vuestros hijos e hijas,

están más allá de vuestro dominio.

Vuestro viejo camino,

está envejeciendo rápidamente.

Por favor, salid de lo nuevo si no podéis echar una mano,

porque los tiempos están cambiando.

La línea está trazada,

la maldición lanzada.

El que ahora es lento,

luego será rápido,

como el presente,

será luego pasado.

El orden está disolviéndose rápidamente,

y el que ahora es el primero,

será luego el último,

porque los tiempos están cambiando.

 

BOB DYLAN

The times they are a-changin´

SIXTO RODRIGUEZ

Una canción para compartir, escucharé,

Recuerdos que vuelven de cuando estabas aquí,

De tu sonrisa, tu risa fácil,

De tus besos, en esos momentos,

Pienso en tí,

Pienso en tí,

Pienso en tí.

 

En los sueños que soñamos juntos,

En el amor que nos prometimos,

Derretidos como copos de nieve al Sol,

Mis dias ahora acaban y empiezan,

Con pensamientos de tí,

Y pienso en tí,

Y pienso en tí.

 

Por las calles camino junto a tí,

Viendo a otros hacer las cosas que hacemos,

Esos pensamientos persisten en mi,

De cuan llenos solía estar,

Y en esos momentos en los que estamos lejos,

Escucharé esa canción que rompe mi corazón,

Y pienso en ti,

Y pienso en tí,

Y pienso en tí,

Y lo hago.

Rodriguez

I Think Of You

En la que debería haber sido la noche más importante de su vida, el cantante y compositor Sixto Rodriguez, de 70 años, estaba desaparecido. Searching for Sugar Man, el taquillero documental de 2012 que finalmente, y de manera milagrosa, dio a conocer su música al mundo, estaba a punto de conseguir el Oscar al Mejor Documental. Pero Rodriguez no sólo se había saltado la ceremonia del teatro Dolby de Los Ángeles: estaba en su casa de Detroit, durmiendo. “Me perdí el programa. Acabábamos de regresar de Sudáfrica el día anterior. Mi hija Sandra me llamó para comunicármelo. De todas formas, no tengo señal de televisión”, se sincera.

Dos semanas más tarde, ROLLING STONE le encuentra dando un paseo por Detroit, donde ha vivido toda su vida. “Vamos a dar una vuelta”, sugiere, encendiendo el primero de varios porros, que fuma tanto con fines recreativos (lo llama “fumar el dragón mágico”), como para aliviar el dolor que le produce el glaucoma que le ha dejado prácticamente ciego. “No quiero llamar la atención de la policía”, anuncia. Rodriguez está acurrucado en el asiento de atrás de un Jeep Laredo plateado con su novia, Bonnie; delante van su hija Regan, que está embarazada, y, al volante, su marido. Es un día sorprendentemente cálido de finales de invierno en Detroit y Rodriguez va vestido todo de negro: pantalones de piel comprados en Londres, gafas de sol grandes, una elegante chaqueta y una gargantilla con un águila de madera de los indios americanos. Sospechosamente, en su pelo no hay ni rastro de canas. “Todo esto va de mi imagen. Es una actuación”, reconoce.

Después de cuatro décadas de anonimato casi total –no ha grabado un disco desde 1971 y se ganaba la vida trabajando en la construcción y la demolición–, Rodriguez se ha convertido en una superestrella reconocida. Sus conciertos, cuyas entradas se agotan al instante, han pasado de tener lugar en bares a contar con una fecha en otoño en el Barclays Center de Brooklyn, hogar de los Nets y de las actuaciones de Jay-Z, y donde caben 19.000 personas. Nada menos. En su ciudad natal, los fans le abordan allá donde va. Cuando paramos en una cafetería en el campus de la universidad de Wayne State (donde Rodriguez se licenció en Filosofía en 1981), inmediatamente una fan le engancha: “Intentamos conseguir entradas para tu concierto, pero se agotaron. La próxima vez, ¡que sea en el estadio Joe Louis!”.

A pesar de su nueva fortuna financiera –se embolsó más de 500.000 euros por cinco conciertos en Sudáfrica–, Rodriguez no ha cambiado su estilo de vida. No tiene ordenador ni coche, y no le interesa comprar ni una cosa ni la otra, y no se ha movido de la casa en la que vive desde principios de los setenta. “Lleva una vida muy espartana, como la de un Amish. La mayor parte del dinero se lo da a amigos y familia. Me gustaría que se lo gastara en él”, cuenta su hija Regan.

 

Andy Greene

Revista Rolling Stone

08 de mayo de 2013

Gestores Gestados

La cuestión no puede ser más simple: el hecho físico, material o circunstancial debe estar supeditado al interés general. Si en la esquina principal de la calle de tu ciudad ocurren accidentes entre los viandantes y los vehiculos, ¿Acaso es exagerado colocar en ese lugar un paso de cebra o un semáforo para que no sucedan más desgracias? La respuesta es tan obvia que no hace falta contestar. De igual forma, cuando alguien te promete algo y después no lo cumple ¿No deberíamos recordarle lo prometido? Tal vez nos prometió la Luna. Si es ese el caso, el pensar que nos la conseguiría, sería como el de admitir que Papá Noel existe. Pero no se trata de pedir la Luna. Sin embargo sí podríamos pedir cosas muy básicas y que son absolutamente imprescindibles para la vida como una vivienda digna, una salud que no nos cueste una exorbitada cantidad de dinero, un trabajo decente y honroso, una educación accesible para todos, sea cuales fueren las creencias religiosas de cada uno y en fín todo aquello que nos sirva para mantener una existencia respetable, justa y razonable. Un día nos aparece en el horizonte esa oportunidad: una persona nos dice que nos va a proporcionar todo eso y un poco más. Y lo único que nos pide es un voto. Nosotros creemos sus palabras y el día de la convocatoria de elecciones le votamos. Van pasando los días, las semanas, los meses y luego los años y nos encontramos con que de todo aquello que nos prometió no nos ha proporcionado nada ¿Estaríamos ante un engaño? ¿Traición? ¿Qué hacer ante tamaño despropósito? ¿Creeis que es justo? A uno le da por pensar que esta persona utilizó nuestro voto para llegar al poder de esa ciudad y una vez allí despreocuparse de todos los que le pusiéron ¿Sería un despropósito pensar que esa persona no nos ha representado ya que no ha cumplido con ninguna de sus promesas? ¿Estaría bien que esa persona dimitiése?

 

Olvidamos una cuestión que yo diría imprescindible a la hora de criticar o no a nuestros políticos.

Y es que todos ellos, sin excepción, son funcionarios públicos. Gestores que deben encargarse de cumplir una labor: poner en practica el programa electoral que han vendido al pueblo y por el que son votados.Un gestor. Eso es un político. A través de los organismos públicos, este gestor -o gestores- debe encargarse de actualizar las promesas que, por otra parte, quedan reflejadas por escrito en un programa. Si no cumplen con esas promesas deben dimitir con efecto inmediato. España aún está muy lejos de países como Alemania, Japón, Dinamarca o Islandia donde ministros y presidentes han dimitido por cuestiones infinitamente inferiores que los lamentables casos de corrupción que ha habido -y sin duda va a seguir habiendo- en este país ¿Motivos? Mentir en un currículum, no cerrar una base americana, permitir a los bancos hacer negocios salvajes...Sin embargo en España nadie dimite. "Hay una pancarta en lo alto de la ermita que dice cabrón el que dimita" dice el refranero popular. Y yo diría que todo ello tiene mucho que ver con la forma de ser de muchos españolitos medios. Sobre todo los de una generación que vivió la transición y que aún siguen pensando que hay que tenerlo todo, rápidamente y sea como sea. Pero históricamente la idea de poseer valga y cueste lo que cueste es muy antigua y viene de la época del Renacimiento ni más ni menos. La literatura "picaresca" fue una modalidad narrativa muy caracteristica de esa época que llegaría hasta el Siglo de Oro. Los personajes son siempre muy similares: un pícaro antihéroe marginado y desheredado de la sociedad, todo lo contrario al ideal caballeresco que ya perdía fuelle por esa época y que no duda en recurrir a las más diversas y rebuscadas artimañas sin ningún tipo de remilgo para conseguir sus fines que casi siempre suelen ser materiales. Y todo esto ¿A qué viene para referirnos a los politicos? Creo sinceramente que España aún está a años luz de los países arriba mencionados mientras exista ese personaje del "pícaro" que a veces hasta nos quita el sueño. Tenemos última y lamentablemente bastantes ejemplos en este país de sujetos que han basado su existencia en este género literario. En 1968 Andy Warhol dijo: “En el futuro, todos serán famosos mundialmente durante 15 minutos”. Claro que Warhol no conocía Internet -entre otras cosas porque aún no existía- y mucho menos las redes sociales y los dispositivos móviles que hoy atontan y enajenan las mentes a millones de personas. Pero lo más grave de todo no son esos 15 minutos de popularidad. Lo peor es que los políticos sean simples gestores no de la voluntad del pueblo, que es lo que deberían, sino de los intereses particulares de las empresas que los han puesto ahí gracias a sufragarles sus millonarias campañas electorales. Y después: favor por favor. Cuando los señores apoltronados dejan de ser funcinarios públicos se transforman cual X-Men metamorfoseados en diversos personajes como hacendados señores de la electricidad, el gas o el petróleo ubicandose en unas nuevas poltronas -otras- sin tener conocimientos en las materias para las que son contratados. Muchos ex-presidentes forman ya parte de esos lugares de privilegio a los que no se les permite acceder sin tener un determinado número de ceros en sus cuentas corrientes. La gestión que realizáron durante sus mandatos estos supuestos gestores se transforma pues, con el pasar de los años, en bienes materiales que garantizan su futuro, el de sus hijos, nietos, biznietos...la gestación del gestor en estado puro.

 

Luego, y al pasar de los años, aparece en el horizonte un destello de cambio. Una luz que puede acabar con todo lo conocido hasta este momento porque no han vivido en esos ambientes. Porque no han sido educados en la filosofía del pícaro. Porque saben que lo que es del pueblo pertenece al pueblo y sobre todo porque son conscientes de que estamos en esto solo "de paso" y por lo tanto hay que encargarse de efectuar una gestión de base razonable y factible con todas aquellas personas que los han votado. Es algo razonable. Lo que no tiene lógica es llegar arriba y después mirar hacia otra parte ¿Qué ocurre? Lo normal en estos casos desde las mentes de los representantes de las corporaciones -léase políticos recurrentes- es llevar a cabo una campaña feroz y salvaje contra todos esos seres porque son el enemigo. Demonizarles muchas veces inventandose exabruptos del tipo "En España no habrá más libertad si gobierna esta gente", "Este país se convertirá en una república bananera", "no se sabe de donde han salido sus 200.000€" o una de las más famosas perlas: llegar a decir que "existe un partido político que tiene un claro discurso nazi". Manifestaciones todas ellas creadas y sufragadas por el poder que no permite que sus poltronas sean siquiera rozadas por lo que -para ellos- es el cambio que demanda una sociedad a la que el mismo poder le ha dado la espalda por ni siquiera bajar a la calle y conocer las necesidades del pueblo, gritos peregrinos que palidecen antes décadas de despropósitos, redes de clientelismos, tramas finacieras, dinero en negro, nombramientos a dedo, enriquecimiento con dinero público, falsificaciones en documentos oficiales...la lista es gooooorda -que diría el Fumi de Morata- y los pícaros se engordan -y nunca mejor dicho- de paso con todo ello. Pero la realidad es muy otra. Una realidad a la que los dirigentes de este país prefieren ignorar. Es muy triste que el TJUE (Tribunal de Justicia de la Unión Europea) haya efectuado una sentencia en la que señala a España y a su ley sobre desahucios como violadora de los derechos humanos y que el gobierno no solo no haga nada sobre ello sino que prefiere mirar hacia otra parte. Ahí fuera existe una realidad de miseria que no deseamos conocer, de personas a las que se les priva de vivienda existiendo alternativas para que ello no ocurra, el empleo creado -tan cacareado por el gobierno- es empleo precario digan lo que digan las cifras. No existe recuperación económica aunque nos hagan ver que "España va muy bien", la sanidad sigue teniendo entre sus gestores a personas que no solo no saben de ella sino que son los encargados por el poder de su malfuncionamiento para así tener la "excusa" tan gastada de "como este estamento público no funciona y existe mucho gasto, mejor cambiar a la empresa privada". Lamentablemente eso ocurre y no solo con la sanidad sino con la educación, el turismo, la vivienda...Vivimos en un país de democracia estrangulada que nos ahoga más cada día. Y el cambio ha de llegar del pueblo, como siempre ha sido. Y ha de llegar de las nuevas generaciones. Esas que no han crecido pensando en que ser pícaro es la ilusión de su vida. Esa generación que ha salido al mundo exterior y ha conocido otros espacios más libres, que conoce idiomas, que se relaciona con la gente y domina las tecnologías hasta el punto de que éstas puedan ser una pesadilla para el poder. Yo solo confío en que aún no falten muchas generaciones para que España sea por fin y de una vez un país en el que valga la pena vivir sin que se les caiga la cara de vergüenza a esta casta de gestores a los que les gusta hilar fino en sus intereses personales. Ah, pero, ¿es que alguna vez tuviéron vergüenza?

 

 

27/05/2015

  

Fotos y recuerdos,

Vienen hoy hacia mí,

De cuando te conocí,

Y te quise así.

 

Hace algún tiempo ya,

Cuando te empecé a amar,

Y no lo pude dejar,

Hoy te amo más.

 

ESTRIBILLO:

En las idas y en las vueltas,

En la lluvia y bajo el sol,

Llegará pronto ese día,

En que no te diga adiós.

 

Cuando tú no estás aquí,

Me siento como morir,

Es como en una estación,

Cuando el tren se va.

 

Ruego al cielo por tu amor,

Por juntos siempre estar,

Porque una vida sin ti,

Es playa sin mar. 

 

Canción FOTOS Y RECUERDOS

La Familia Invisible

 

Sonrojantes amaneceres desprovistos de abrazos.

Huérfanos del amargo sinsabor de la mezquindad disfrazada de entrega.

Mañanas desocupadas con la única obsesión de desenredar un pelo embarbascado.

Progenitores con sudor de camiseta alimentando al egoísta.

Un corazón que tiembla en el seno por un hijo al que insulta,

En favor del animal al que insufla desprecio como moneda legal,

Y excusa como patrimonio general.

Una carpa que es mordida por un pez mayor: el de la intolerancia,

Sabiéndose capaz de sacar partido de los inocentes ciudadanos,

A los que un día engañó prometiendo substancialidad.

Imperio de la maldición más inefable que llega al oído del político,

Negando implicación: actuando en constricción.

Y una madre, en definitiva, a la que se la niega lo único que ya pide:

Compañía…comprensión…cariño…

Si con esas tres C aún no sabes de quien hablo es que estás muerta. 

 

"Pensaba que la peor cosa de la vida era terminar solo.

No lo es. Lo peor de la vida es terminar con alguien que te hace sentir solo".

 

Con una asignatura pendiente:"Amor".
Se rueda... ¿Dudar o amar?
El más cuerdo hace valores interesados, su ego, ese yo tan de hipócritas,

En un compuesto social de héroes,

Que valoran un montón de músculos y caras de antojos,

Sin importar lo que tenemos dentro del interior.

La nobleza de tu sabiduría: dar a quien necesite, sin complicaciones.

Tu fortaleza: regalar una sonrisa cuando en tus ojos nos vimos humanitarios.

Así comprendemos que no somos raros.

Lo hermoso del amor es amar y sentirse correspondido.
Desde donde te halles,

Nos dejas muchas dudas y así es la vida,

Nada está perdido, existe "amor".

 

Querido Robin,

 

Te escribo estas líneas desde el mundo que un día decidiste dejar, para recordarte que aquí abajo no te olvidamos. Todos estamos bien. Tu familia sigue adelante con sus cosas, tus amigos más cercanos te siguen echando de menos y yo, un simple aficionado al cine y contagiado por muchas de tus interpretaciones, te quiero decir que, allá donde estés, tampoco nos olvidamos de tu sonrisa. Esa que contagiaba a niños y grandes, a padres y abuelos, a perros y gatos. Muchos han dicho que llegaste a ser la sonrisa más amarga de Hollywood por tus problemas de salud y dramas personales pero yo seguiré pensando en ella como en una luz que siempre me iluminó en mis momentos más tristes.  

La primera vez que te vi en una pantalla fue en “Good Morning Vietnam” como el locutor de radio de las Fuerzas Armadas Americanas, Adrian Cronauer. Desde ese instante me cautivó tu voz, tu actuación, tu manera de expresarte ante la cámara.  Y también me sirvió, como no decirlo, para despertar ese duende que desde entonces llevo en mi interior como es mi amor a la radio. La gente ya te calificaba como un comediante genial pero que no sería capaz de interpretar nada más allá de la comedia. Fue entonces cuando les diste a todos el espaldarazo total con “El Club De Los Poetas Muertos” interpretando a John Keating quien, entre otras cosas, nos enseñó que no debemos dejarnos influir por la corriente, por la masa, por los convencionalismos, sino que debemos ser entes pensantes independientes, seres capaces de sonreír o de llorar cuando sea oportuno sin miedos ni temores, pero sobre todo nos enseñaste que debemos vivir, disfrutar el momento pues tal vez no se repita. Luego ya empezaste a interpretar a doctores, algo que siempre se te dio muy bien. Y lo hiciste, entre otras películas, en “Despertares”, donde hacías de Malcolm Sayer, un doctor que experimenta una nueva terapia sobre pacientes en estado catatónico. El paciente era tu amigo Robert DeNiro y la verdad es que los dos estabais realmente bien ahí. Más tarde llegó “El Rey Pescador” que, casualidades de la vida, iba a suponer una reflexión muy curiosa sobre tu propia vida porque en esta película tu amigo Jeff Bridges hace el papel de un locutor de radio de éxito quien, sin desearlo, induce en un oyente un comportamiento asesino para después suicidarse. El locutor, afligido por los hechos, decide dejar su trabajo para intentar suicidarse también y es entonces cuando tu personaje aparece, un vagabundo con problemas mentales llamado Parry quien dice ser un caballero medieval que está buscando el Santo Grial. El locutor decide ayudar a Parry en la búsqueda y así ve que la vida le está dando una segunda oportunidad.

Tu comedia llegó, sin duda, porque fue la que te marcó de por vida: “Señora Doutfire”. Ahí hacías realmente bien el papel de una canguro un tanto especial ya que intentas por todos los medios no separarte de tu familia, pese a que tu esposa –Sally Field- desea el divorcio. Y aunque el juez decide que no veas a tus hijos asiduamente, tú te las ingenias para verlos más a menudo ¿Cómo? Haciéndote pasar por mujer.

 Y así, cuando todos creían que solo la comedia era lo tuyo, les vuelves a dar una bofetada sin manos interpretando el papel de Sean Maguire, un psicólogo y terapeuta que debe lidiar con la mente prodigiosa de Matt Damon, un inadaptado víctima de su propia inteligencia y de una vida de miseria que no se merece pues no se valora realmente. Esta interpretación te valió un merecido Oscar, querido Robin, y yo no estaría nunca más de acuerdo en que fue un galardón merecido.

Luego vino Chris Nielsen en “Más Allá De Los Sueños” donde la vida te despreciaba llevándose a tus seres queridos para instalarte en ese mundo que está en otro lugar y al que se supone todos los seres humanos iremos después de la muerte. Era una película de arte y ensayo pero nadie se dio cuenta. Incluso te criticaron diciendo que lo único malo de ella era tu interpretación, ya sabes, comentarios realizados por esa gente que no te admitió nunca como actor dramático ya que siempre vieron en ti al clown, al payaso puro e irreverente que realmente nunca fuiste. Y aunque esta carta que te escribo no es un repaso pormenorizado por tu obra y tus películas, no quisiera concluir sin antes comentar tu interpretación de robot que busca respuestas a la propia existencia en “El Hombre Bicentenario”, donde deseas encarecidamente ser admitido como ser humano en una sociedad cada vez menos humana. Un robot que no desea seguir siendo máquina pues necesita vivir una vida plena como ser humano y se encuentra con la oposición de una sociedad burocratizada que no te admite pues tú lo único que deseas es existir.      

Como ves, querido Robin, los recuerdos y mensajes que nos dejaste en tus personajes van a acompañarnos durante toda nuestra existencia. Y cuando ya no estemos aquí, tú seguirás vivo en las siguientes generaciones pues ellas te seguirán admirando. Se harán homenajes a tu recuerdo, incluso habrá gente que se enriquezca contigo y tus memorias pero eso es algo que tu ya sabes que siempre pasa. Yo seguiré siempre recordando ese saludo cálido y lleno de energía que dabas al comienzo de las emisiones del programa “Buenos Días Vietnam” y desde mi humilde butaca de simple aficionado al cine te responderé siempre… “Buenos Días, Robin”.   

 

P.D.

Te dejo la canción que grabaste para el disco que hiciste con el productor de The Beatles, George Martin, ya sabes, el "Come Together" junto a Bobby McFerrin por si la habías perdido.  

 

GEORGE MARTIN

Come Together (Robin Williams & Bobby McFerrin)

¡Oh! Tenemos más de lo que necesitamos. Atención, pues, soldados del amor. Considerad primeramente lo que debíais hacer.

¡Ayunar, estudiar y no ver mujeres!

Traición inmensa contra el real Estado de la juventud. Decidme: ¿podéis ayunar? Vuestros estómagos son demasiado mozos, y la abstinencia engendra enfermedades. Cuando jurasteis entregaros al estudio, cada uno de vosotros, señores, abjuró de su libro. ¿Os halláis en disposición de soñar siempre, de investigar siempre, de reflexionar en todo momento? Pues entonces, ¿os sería dado a vos, señor, o a vos, o a vos, descubrir los fundamentos de la excelencia del estudio sin la hermosura de un rostro de mujer? De los ojos de las mujeres obtengo esta doctrina. Ellas son la base, los libros, las academias de donde brota el verdadero fuego de Prometeo.

 

El trabajo durante largo tiempo sostenido, aprisiona las energías ágiles en las arterias, como el constante ajetreo y la acción de una marcha prolongada fatigan el vigor nervioso del viajero. Ahora, al jurar no ver el rostro de mujer alguna, habéis abjurado del uso de los ojos e incluso del estudio, que era el objeto más serio de vuestro juramento. Porque ¿existe en el mundo un autor capaz de enseñar la belleza como los ojos de una mujer? La ciencia no es más que un aditamento de nuestra individualidad. Allí donde estamos, nuestra ciencia reside también. Pues cuando nos contemplamos en los ojos de una mujer, ¿no vemos en ellos, asimismo, nuestra ciencia? ¡Oh! Hemos hecho voto de estudiar, señores, y por el mismo voto hemos repudiado nuestros verdaderos libros. Porque ¿cuándo, soberano mío, o vos, o vos, habéis hallado nunca en la meditación fría las ardientes estrofas con que os han enriquecido, a fuerza de maestros, los incitantes ojos de una beldad? Las restantes disciplinas serias permanecen del todo inactivas en el cerebro, y estérilmente prácticas, apenas recogen cosecha de su duro trabajo. Mientras que el amor, aprendido primero en los ojos de una dama, no sólo no vive encerrado en el cerebro, sino que, con la movilidad de todos los elementos, se propaga tan rápidamente como el pensamiento en cada una de nuestras facultades y las infunde un doble poder, multiplicando sus funciones y sus oficios. Añade a los ojos una segunda vista de valor inestimable.

Los ojos de un enamorado penetran más que los del águila; sus oídos perciben el murmullo más ligero, que escapa al oído receloso del ladrón; su tacto es más fino, más sensible que las tiernas antenas del caracol en su concha en espiral; su lengua, más refinada que la del goloso Baco.

 

Y en cuanto a su valor, ¿no es Amor un Hércules, encaramándose de continuo a los árboles de las Hespérides? Sutil como una esfinge; tan acariciador y musical como el laúd del brillante Apolo, que tiene por cuerdas sus cabellos. Cuando habla el Amor, enmudecen todos los dioses para escuchar la armonía de su voz. Jamás poeta alguno osó tomar la pluma para escribir, antes que a su tinta se mezclasen las lágrimas del Amor. ¡Oh! Entonces es cuando sus cánticos embelesan los oídos más duros e infunden a los tiranos una dulce humildad. Tal es la doctrina que extraigo de los ojos de las mujeres, que centellean siempre como el fuego de Prometeo. Ellas son los libros, las artes, las academias; que enseñan, contienen y nutren al universo entero. Sin ellas nadie puede sobresalir en nada. Por eso erais unos insensatos al abjurar de las mujeres, y lo seríais más aun si mantuvierais vuestro juramento. En nombre de la sabiduría, palabra que todos aman; en nombre del amor, vocablo que a todos gusta; en nombre de los hombres, autores de las mujeres; en nombre de las mujeres, por quienes han sido engendrados los hombres, olvidemos una vez más nuestros juramentos para acordarnos de nosotros mismos, si no queremos olvidarnos, guardando nuestros votos. La religión pide que perjuremos de esta suerte. La caridad colma la ley. Y ¿quien podría separar el amor de la caridad?

 

Fragmento de

    TRABAJOS DE AMOR PERDIDOS

              de Wiliiam Shakespeare           

LA NUEVA REVOLUCIÓN

Hace algún tiempo, ciertos personajes de la televisión mediática más extremadamente religiosa de este país, se reían de unas concentraciones que tuvieron lugar en diferentes puntos de España para reivindicar asuntos tan básicos como una sanidad pública, una educación para todos, unas viviendas accesibles a cualquier ciudadano y un trabajo digno para cada uno de los seres que habitamos en este país que se ha convertido en la eterna vergüenza de la Europa rica y poderosa o al menos de una parte de ella. Reivindicaciones que realmente no debieron nunca producirse pues la Constitución Española recoge todo lo anteriormente mencionado como derechos básicos e inalienables de todos los españoles. Esas concentraciones se hicieron llamar 15-M ya que tuvieron lugar, en sus comienzos, un 15 de mayo de 2011. Allí también nos enteramos del poder real de los bancos sobre los políticos, de cómo estos políticos son manipulados por el capital y de cómo la corrupción se había encargado de inmunizar las iniciativas de los mal llamados “representantes elegidos por el pueblo”.

 

Las risas iban subiendo de tono a lo largo del tiempo que duraron las concentraciones. Se llegó a llamar a los concentrados frikis, sucios, feos, rojos extremistas y otras cosas que el pundonor me pide ignorar. Incluso se llegó a aprobar una ley de seguridad ciudadana para que este tipo de concentraciones fuesen constitutivo de delito y así la policía pudiera actuar con toda impunidad.

En lo referente a la policía me gustaría reflexionar sobre un par de puntos. Y es que España está muy lejos de llegar a ser demócrata mientras no exista en este país una regulación acorde a los acontecimientos. Cuando en España hay una manifestación, un policía, si lo quiere, te puede golpear y éste queda absolutamente impune. ¿Por qué?

De momento, si le pides su número, lo normal en España es que el policía no te lo facilite. Después, si tienes hematomas que han sido producidos por dicha actuación policial y lo denuncias, el primer paso para demostrar que es verdad lo que dices no es un tribunal. Primero la misma policía investiga los hechos y si determina que estás mintiendo y los golpes te los has hecho tú, no hay nada que hacer. Y lo normal es que sea de esta manera. Ninguna institución tiraría piedras sobre su propio tejado pues ello conllevaría a la poca credibilidad de tal institución al ser considerada por la opinión pública como salvaje y violenta. Es más fácil creer que un joven mal vestido y de ideas revolucionarias se haya auto inflingido ese daño ya que en el fondo el criminal es él.

La policía siempre obrará en consecuencia para lo que considere mejor para ella como institución. Por esto creo que estamos a años luz de otros países a la hora de avanzar como democracia. Aunque no lo creáis existen lugares en el mundo que al detener accidentalmente por la calle a un ciudadano y darse cuenta del error, la policía facilita al ciudadano su número de agente y le pregunta si desea presentar una queja contra el agente. ¿De verdad creemos que eso algún día podría pasar en España? 

 

Pero volviendo al tema de este artículo, me gustaría reflexionar sobre lo que ha ocurrido en España en los últimos meses. Una formación política llamada PODEMOS, con el espíritu del mencionado 15-M, se presenta a unas elecciones europeas con el simple apoyo económico de sus allegados, donaciones y simpatizantes. El peso de unas apariciones mediáticas de uno de sus miembros destacados en televisiones varias, Pablo Iglesias y un acertado uso de las nuevas tecnologías de la red de redes, han hecho que, en pocos meses, un partido que no conocíamos se haya convertido en la comidilla de todas las tertulias radiofónicas y televisivas de este país. Incluidas las de los canales arzobispales y derechistas. Los que hace meses se reían y ridiculizaban a los llamados indignados de España, de pronto se han quedado serios. ¿Por qué? Sin duda porque ven peligrar sus estatus inmovilistas, retrógrados y maniqueos. La “amenaza” ahora es una “posible” alianza de PODEMOS con IZQUIERDA UNIDA para desbancar a PSOE y PP del poder en unas próximas elecciones. Exabruptos del tipo “estamos ante una nueva amenaza comunista”, “tengan ustedes muy en cuenta a esta gente” ó “vamos a volver a ver como se queman nuestras iglesias” quien suscribe ha tenido la oportunidad de escuchar en esas tertulias televisivas que tienen más que ver con movimientos políticos anacrónicos que con la realidad de nuestras vidas. La “amenaza” está servida, así es, pero esa misma gente que critica a una formación nueva que puede refrescar un ambiente repleto de polución: el de la política española actual, sospechosamente se olvida de mencionar un dato muy importante: y es que más de dos millones y medio de votantes habituales del PP se han quedado esta vez en casa. No han dado su voto como lo daban religiosamente a su partido de toda la vida. Y es entonces cuando la “cúpula” del poder propone este nueva norma: intentar inculcar a esos millones de votantes indecisos, que podemos ser invadidos por una amenaza comunista para que en las próximas elecciones salgan de sus casas y vuelvan a dar sus votos como siempre lo hicieron a su partido de siempre.

 

Curiosamente todo este montaje mediático de la derecha extraordinariamente bien montado, tiene un objetivo: el continuismo de una clase política absolutamente dominada por el capital y sus bancos que se mueve según sus hilos. Es curioso también observar que en ninguna de estas tertulias políticas extremistas arzobispales nadie se haya hecho eco de cosas tan básicas en el razonamiento de todo ser humano como: “a lo mejor el auge de PODEMOS se haya debido a que el PP y el PSOE no lo hayan hecho bien y nos hayan llevado a la situación extrema que actualmente se vive en España”. Tampoco se hace mención de las posibles soluciones a una crisis que ha llevado a que un país e incluso a los habituales votantes de unos partidos llamados mayoritarios, pierdan la fe en sus mal llamados “representantes”.

 

Puede que estemos ante el principio del fin de una era política: el bipartidismo. Puede que ésta y no la que decían, sea realmente esa luz al final del túnel. De cualquier manera, tanto que amamos a nuestra Constitución, tanto que defendemos a nuestro Rey e hijo sucesor, lo menos que podían hacer algunos es tener un poco más de respeto a todos los que han votado a un partido como PODEMOS ya que la verdadera democracia de debe al respeto mutuo y no a la crítica constante. Verdaderamente los últimos meses nos han demostrado algo a todos: si deseamos hacer cosas, se pueden hacer. Solo hay que querer y por supuesto poder. Como decían dos personajes de aquella divertida serie televisiva que se llamaba El Show de los Teleñecos:

 

  • (1): Lo malo de ti es que no aceptas la crítica         
  • (2): ¿Qué no? Eso es una mentira asquerosa, repítelo y te sacudo.

 

Pues eso mismo. Quien quiera leer entre líneas que lo haga.                

UN PLAN SENCILLO 

No vamos a hablar de cine con este título aunque hayamos recurrido al recuerdo de la película de Sam Raimi para elaborar este acercamiento a lo que, en mi opinión, los poderosos ya tienen pensado para esta querida España desde sus salones del poder.

Desde que el capitalismo se ha convertido en la única amenaza de nuestro mundo, desde que comenzó a fagocitarse a sí mismo y por consiguiente a todo lo que le rodea, sus ansias de poder no conocen límites. Para entendernos: cuando exprimimos una naranja y volcamos todo su jugo en un vaso, la poca fibra que queda rodeando la cáscara realmente tiene ya bien poca sustancia con la que poder alimentarnos. Podemos decir que nuestro mundo occidental está viviendo en estos momentos en esa zona, la exprimida, la que ya ha dado todo lo que tenía. Y claro está, cuando exprimes un país, bien poco queda ya. Ni siquiera su población, la cual mucha de ella se ha estado preocupando por aprender sofisticados manejos y lenguas extranjeras para irse perfeccionando tristemente fuera de sus amados países. Para el español que haya estado viviendo durante los últimos treinta años fuera de España y un día decide volver a su cubículo de nacimiento, el panorama es ciertamente desolador. Muy bien se podría resumir así: un resurgir de libertades y derechos (limitados) tras una dictadura de 40 años, el posterior apoltronamiento de los que un día se llamaron “hijos del cambio”, rosas rojas que se marchitaron cuando el capital comenzó a asentarse de nuevo tras ver como peligraba por las clases trabajadoras, el pacto social y económico que nos propusieron desde el poder para hacernos ver a todos que debíamos acercarnos a Europa y posteriormente al Euro, la amenazadora sombra del capital tras la política “de salón” de una derecha que comenzó a hipotecar España gracias a los desmanes realizados por el ladrillazo, el patente embarazo social comprometido con el pueblo aunque en el fondo teniendo más que ver con el personaje de O´Brien de la novela de Orwell “1984” que otra cosa, es decir, un lobo disfrazado de oveja, para terminar en los tiempos actuales, con unos políticos que no solo están a años luz de representar a los que les votaron, sino que se han encargado de dejar a su “amado” país tan diluido que no podemos apostar porque el día menos pensado nos exijan un impuesto por el aire que respiramos.

           

Es fácil destruir. Es difícil crear. Es fácil hacer discursos de patio de colegio en donde culpemos a los anteriores gobernantes de su gestión. Es difícil construir algo positivo de los errores. Es fácil criticar a trabajadores que lo único que desean es tener un trabajo, casa, sanidad y educación digna pero que, sin embargo, para algunos ricachos que se exhiben en los salones del poder, los subsidios aplicados a ellos, se los gastan en televisores de plasma. Es difícil fomentar empleo estable teniendo en cuenta los intereses de los empresarios y ninguneando a los trabajadores. Y sobre todo es fácil decir que las gestiones de los entes públicos son malas cuando se debería dejar a concurso público el elegir un buen gestor que no sea puesto por el partido de turno.

 

Para construir una sociedad plena de derechos sociales, trabajo, sanidad, cultura, educación y vivienda hacen falta ganas y compromiso. Sobre todo nunca pactar con el capital que solo busca en el beneficio su forma de vida.

Una persona de mi entorno que una vez fue de pensamiento comprometido con el trabajador, me dijo que el problema de la mala gestión de la sanidad pública en Madrid era culpa del anterior gobierno pues dejó una deuda enorme. Esta misma persona también comentaba de forma negativa leyes como la de dependencia que tuvo muy buenas intenciones pero que sin embargo no tenía ni infraestructura ni tampoco presupuesto para ponerla en pie. Es curioso como funcionan las mentes de algunas personas. Cuando un partido político les da de lado por razones varias, esta gente ya solo se dedica a hablar pestes de ese mismo partido que, por otra parte, siempre (o eso se supone para el resto del entorno por donde se mueven estos individuos) ha sido santo de su devoción sin tener en cuenta de que a los otros partidos a los que ahora defienden, les da verdaderamente igual sus juicios de valor. Sin embargo estos individuos, sin duda Julais de nuestro tiempo, olvidan que se pueden arreglar esas mismas cosas que otros no hicieron bien si hay voluntad para hacerlo. Cierto es que una de las grandes lacras de este país es el bipartidismo. Pero de ahí a renegar de tus ideas va un mundo. Si algo está mal debemos intentar arreglarlo. No echar tierra encima o hacer ruido blandiendo sartenes en las puertas del poder porque nos han denegado una subvención. Cuando el ignorante habla, el sabio calla para escucharle. Lamentablemente el problema del ignorante es que él nunca calla para escuchar a otros pues su verdad es LA VERDAD. 

 

Pero el Plan Sencillo no va por ahí. El Plan Sencillo al que aludimos en el encabezado solo atiende intereses, ¿los viejitos?, que se vayan muriendo, ellos ya vivieron su vida y con respecto a la educación, la vivienda y el trabajo, olvidemos que sean de interes nacional pues nuestro plan solo incluye en España al gran motor de su economia: el turismo. Así pues ¿cual es ese plan sencillo pero a la vez maestro creado y ya existente? Convertir a España (y por extensión a todo el sur de Europa) en el gran balneario de los poderosos, nuevos ricos de paises emergentes y de otros lugares más orientales. Ese y no otro es el gran plan para este país. Hay que tenerlo claro y obrar en consecuencia.  

 

Pero nosotros no vamos a dejar de pensar. Y desde la racionalidad y el pensamiento positivo podemos reflexionar sobre la situación actual  sin recurrir a la desmesura o el desacierto. Porque cuando se habla, por ejemplo,  de mala gestión de hospitales públicos, estamos olvidando algo muy importante: la forma de elegir a ese gestor que se encargue de lidiar día a día con los problemas que se plantean. ¿Que seria lo fácil aquí?, sin duda nombrar a alguien afín al partido para realizar una mala gestión y así tener la escusa perfecta para decir que la gestión es mala, que no se puede hacer nada más y que hay que entregarlo a manos privadas. No solo con los hospitales pasa esto en España, ocurre lo mismo con todo tipo de instituciones públicas, desde el turismo hasta la educación pasando por el trabajo. El ansia de poder y de dejar a la pobre naranja exprimida hasta que se quede seca, no conoce límites para nuestros gobernantes actuales. Incluso se están vendiendo parques naturales. En total unas 15.000 propiedades publicas de todo tipo desde calles en Madrid a suelo no urbanizable, vías férreas, edificios emblemáticos y lo que es mas triste de todo: el 90% del parque de los Alcornocales, lo que supone 14.000 hectáreas de parque natural vendidos al mejor postor para hacer frente a la deuda que España tiene contraída desde 2008. Reproducimos un texto aparecido al respecto en el diario francés Le Monde: "El gobierno asegura que estará atento al perfil del comprador para que preserve las características únicas del lugar, y que el desarrollo de negocios de turismo de lujo se harán principalmente en los terrenos que se encuentran fuera del Parque Natural de los Alcornocales. Pero los ecologistas y autoridades locales, quienes se oponen a la venta, creen que las espacios naturales sufrirán necesariamente si se privatizan.”

 

Todo esto me hace reflexionar acerca de cual va a ser el futuro de este país cuando la paloma blanca deje de sobrevolar el maravilloso fondo azul por el que ha estado revoloteando en los últimos años. Cuando los políticos entran a saco a exprimir la naranja bien poco pueden dejarnos a los demás. Creo sinceramente que ya va siendo hora de cambiar el sistema. Pero para eso vamos a tener que sufrir mucho. O tal vez no. Si nos unimos y hacemos frente a los poderosos todo ese mundo de capital y de recortes en derechos se podría tambalear. Ellos lo saben muy bien. Por eso temen que un día la masa del pueblo piense por si misma y actúe contra esa elite de gentuza apoltronada en sus salones de poder. Como decía Hopper, el personaje del saltamontes de la película BICHOS: “una simple semilla es inofensiva pero todas unidas hacen que pueda peligrar nuestra forma de vida”, como así pasa cuando se enfrentan al  soñador e idealista Flik.  

Ocurrió lo mismo en Estados Unidos en los años 60s con el movimiento Hippie: cuando la gente se unió tuvo el poder de, al menos, intentar cambiar las cosas. Lamentablemente después llegaron las drogas introducidas muchas de ellas por el propio gobierno norteamericano para hacer ver al mundo entero que todo aquel movimiento de la cultura Hippie no era más que un grupo de idealistas drogadictos que no tenían nada que hacer. Y así acabo la historia. Pero las historias se repiten y en la actualidad poseemos un arma de destrucción mucho más masiva que todos los montajes de drogas que nos quieran vender: Internet. Hoy es posible poner en contacto a miles de millones de personas con tan solo hacer clic. ¿Porque no ponernos de acuerdo y acabar de una vez por todas con la especulación capitalista tan corrosiva que nos va a fagocitar a todos si no despertamos?

Aunque la película de Disney antes aludida esconde el mismo mensaje que siempre nos ha dejado esa factoría en nuestros cerebros, esto es, el individualismo es la base del cambio, hagamos un pensamiento colectivo de ese individualismo y convirtámoslo en individualismo social comprometido con la sociedad. ¿Que dices? ¿Tiras la tablet a la basura y te unes al pensamiento social que propugnamos o vas a seguir aguantando los golpes de unos cabestros que se ríen de ti mientras comen caviar Beluga en las islas Fiji? De ti depende, como siempre.       

Que plena en mi mundo,

Allí donde los años no ejercen manipularme.

Que hermosa la inocencia,

Dar sentido al pensamiento sin desvanecer la juventud.

El humor que a todo ríe,

Que despeja aunque a todos suceda lo mismo.

Cobra vida huir y después regresar a lo que nos envejece.

Hay fiestas por el mundo,

Un cuadro pintado, poesías, libros,

Apenas veo, si están lejos de una verdad,

Porque somos tan de humos,

Que se enturbian,

Y desde el silencio, tan libre,

Gozo ser una misma.

Bueno, os preguntareis por qué siempre visto de negro
Por qué nunca veis colores brillantes en mi espalda
Y por qué mi apariencia parece tener un tono sombrío
Hay una razón para las cosas que llevo.

Llevo el negro por los pobres y los golpeados
Viviendo en la desesperanza, en el lado hambriento de la ciudad
Lo uso por el preso quien hace tiempo ya ha pagado por su crimen
Pero está ahí porque es una víctima de los tiempos.

Llevo el negro por los que nunca han leído
O escuchado las palabras que Jesús dijo
Sobre el camino a la felicidad a través del amor y la caridad
Por eso, uno pensaría que te está hablando directamente a ti ya mí.

Bueno, estamos haciéndolo muy bien, yo creo
En nuestra moda de coches rápidos y ropas de lujo
Pero para que recordemos a quienes están retenidos
Al principio no debería ser un hombre de negro.

Lo uso por el viejo enfermo y solitario
Por los más temerarios cuyo mal viaje les dejó frios
Llevo el negro de luto en las mañanas por las vidas que podrían haber sido
Cada semana perdemos un centenar de buenos jovenes.

Y lo uso por los miles que han muerto
Creyendo que el Señor estaba de su lado
Y lo uso por los otros cien mil que han muerto
Creyendo que todos estabamos de su lado.

Bueno, hay cosas que nunca van a estar bien, lo sé
Y las cosas deben cambiar a dondequiera que vayas
Pero hasta que no empecemos a movernos para hacer bien las cosas
Nunca me verás usar un traje de color blanco.

Ah, me encantaría llevar un arco iris todos los días
Y decirle al mundo que todo está bien
Pero voy a tratar de llevar un poco de oscuridad en mi espalda
Hasta que las cosas sean más brillantes, soy el hombre de negro.

JOHNNY CASH

Man in black

BEBO VINO ROJO PORQUE SOY REVOLUCIONARIO

Lo que os voy a contar parece un cuento pero lamentablemente no lo es.

Cuando emerge la democracia, en el pueblo, aparecen los sueños, las posibilidades, las propuestas,  las ilusiones de un mundo mejor…Al pasar de los años todo eso se diluye detrás de unas cómodas poltronas que han sido donadas a los poderosos políticos que nos representan (o eso dicen) por ese pueblo ilusionado que un día creyó que un mundo mejor sería posible. Y cuando hablo de un mundo mejor me refiero a un mundo donde todos tuviésemos una sanidad y una educación universal, una vivienda digna y un trabajo igualmente digno. Todo lo que digo además está recogido en esa Constitución que un día ese pueblo votó y que hoy sigue vigente ¿Seguro? ¿Sigue estando vigente?

 

Resulta que un buen día unos señores con grandes capitales deciden comprar a los políticos otorgándoles grandes facilidades para sus campañas, pagando anuncios, enormes carteles que colgar en grandes murales, organizando eventos, conciertos y actos multitudinarios en estadios y grandes auditorios…Todo ese dinero, si sale de unos bolsillos determinados, lógicamente tendrá que ser devuelto (a veces con salvajes intereses) a los que lo prestaron. Y así, esas empresas que un día decidieron hacer campaña con los partidos políticos, ahora se frotan las manos porque a ellos, y no a otros,  se les han concedido las licencias para construir, perforar o vender. Y todo esto ¿adonde nos lleva? Desde el momento en que las ideas se mezclan con el capital, la democracia, ese termino tristemente ya en desuso, queda prisionera. Prisionera de un capital que para nada era meta. En servidumbre, al amparo de unos intereses que no representan a aquellos que la han votado sino a los señores que deciden quien debe salir elegido y quien no. Y diréis entonces… nadie te conoce sin una buena campaña electoral. Cierto. Nadie te conoce. Pero no metamos en el saco elementos discordantes con esa filosofía. No dispongamos de los votos del pueblo para después darle ventajas a empresas que nos compraron la campaña. Afortunadamente hoy vivimos en un mundo globalizado donde priva más la imaginación y el buen uso de las redes sociales para ser alguien o algo conocido. En una frase: lo fácil es el dinero mientras que lo difícil es la imaginación.

¿No os parece sospechoso que los presidentes del gobierno acaben, una vez finiquitadas sus legislaturas, siendo representantes de esas empresas, con sueldos astronómicos, que un día, vaya usted a saber, tal vez suministráronles a esos mismos políticos, candidatos entonces, dinero para campañas millonarias?

Claro que una vez en el poder hay que devolver los favores a los que allí te colocaron. ¿Alguien recuerda a Vito Corleone?, pues eso.

Si tenemos ideas e imaginación seguro que tendremos votantes a los que representar dignamente sin recurrir a lo fácil: el Capital.

Pero en esa democracia tintineante que es la nuestra apareció más tarde un gran aliado para el Capital: las tecnologías. Pero las tecnologías aplicadas al aburguesamiento, al hacernos creer al pueblo que podríamos ser más que los poderosos, a llegar a pensar que éramos mucho más que un pueblo. Y así llegó esa estampa peculiar de “vecino-con-Mercedes-en-puerta-de-bloque-de-pisos-de-barrio-obrero” que pensaba que eso era realmente importante. El capital vio el cielo abierto: “vamos a ofrecerles a estos unas condiciones ventajosas para adquirir elementos absolutamente innecesarios y una vez se enganchen a ellos les será ya imposible concebir un mundo sin ellos”. Y así llegaron a ocupar las mentes del pueblo. Con instrumentos que realmente no servían de gran cosa pero que mantenían en ventajoso letargo a una clase que, si llegara a unirse y pensar por si misma, podría ser un peligro para el Capital.

 

El pueblo se durmió. Los políticos no se bajaban del sillón durante décadas. Algunos, que un día enarbolaron las banderas del cambio, ahora pactaban con el Capital a cambio de sustanciosos beneficios, propiedades y títulos. El Capital iba subiendo poco a poco. Pero el ansia del Capital no conocía límites. Los bancos robaban a manos llenas. Los políticos se hacían partícipes de esos robos mediante sustanciosos beneficios. La sociedad que un día apostó por esa Democracia se desmoronaba. Hasta que llegó el instante más álgido del sistema: el Capital acabó por fagocitarse a sí mismo. Las grandes empresas, en su ansia por continuar absorbiendo intereses, se comían las unas a las otras. El pueblo no tenía recursos. Los políticos, representantes del Capital, eliminaban ayudas a los desfavorecidos, eliminaban pactos sociales, destruían la educación, la salud y el turismo en vías de malas gestiones realizadas por los mismos políticos para así tener la excusa de decir aquello de “el responsable es el anterior gobierno”, al pueblo se le acababa la paciencia…y el dinero. Y cuando no hay empleo, ni ayudas, ni servicios sociales…¿Qué nos queda? El hambre.

Estamos viviendo una época ésta que en nada difiere de la lejana época que vivió Francia en 1789 y que llevó a la guillotina a su rey Luis XVI. Aunque los factores desencadenantes de dicha revolución fueron varios y  tenían que ver con la ascensión de una burguesía dominante frente a un pueblo hambriento, hoy nuestra estertórea Democracia sin duda vive una época similar. ¿Hacia donde nos conduce todo esto? Sin duda todos los logros obtenidos hasta hoy por el Capital van a ser muy difíciles de eliminar. Y no existe el cambio sin el sufrimiento, la penuria y el dolor. Claramente el cambio ha de venir por una nueva concienciación de una clase política adormecida a la que hay que eliminar. Los horizontes sin duda han de ser mucho más sociales que conflictivos. Pero para que ese cambio se produzca primero debemos cambiar nosotros. ¿Estaremos dispuestos a eliminar de nuestras vidas el móvil, la tablet, el plasma  y el Mercedes en la puerta de nuestro piso de alquiler? O ¿preferimos seguir aguantando los golpes de unos dirigentes corruptos que pactan con los diablos del Capital cada día y que no son capaces de enfrentarse a los dueños de ese Capital? La respuesta, como decía mi amado Bob Dylan, sigue soplando en el viento. Solo una cosa está clara: el mundo se puede cambiar. Tan solo hay que proponérselo.     

¿Estás dispuesto a cambiarlo?