En tus ojos me veo como soy y brillamos tan alto que no comprendo sufrir.

Escucha nuestro último programa

Una Parada en el Andén

Especial CORAZONADA (BSO)

Llenamos el caldero de risas y salero,
con trajes de caricias rellenamos el ropero.
Hicimos el aliño de sueños y de niños,
pintamos en el cielo la bandera del cariño.

Las cosas se complican,
si el afecto se limita a los momentos de pasión.

Subimos la montaña de riñas y batallas,
vencimos al orgullo sopesando las palabras.

Pasamos por los puentes de celos y de historias,
prohibimos a la mente confundirse con
memorias.

Nadamos por las olas de la inercia y la rutina,
con la ayuda del amor.
Vivimos siempre juntos, y moriremos juntos,
allá donde vayamos seguirán nuestros asuntos.
No te sueltes la mano que el viaje es infinito,
y yo cuido que el viento no despeine tu flequillo,
y llegará el momento
que las almas se confundan en en un mismo corazón.

NACHO CANO - vivimos siempre juntos

Voz: Mercedes Ferrer

Un rincón, una guitarra,
Este amor, una canción,
Para hacer feliz a quien se ama.

Para pensar con calma,
Y tener tiempo para soñar.
Desde la ventana puede verse el Corcovado 
El Redentor, qué hermoso! 

Quiero la vida siempre así,
Contigo cerca de mí,
Hasta que se apague la vieja llama.

Y yo estaba triste,
descreído de este mundo,
Al encontrarte conocí,
Lo que es la felicidad, mi amor.

(Antonio Carlos Jobim)

João Gilberto - Corcovado

Esta noche he alcanzado la cima de mis sentidos,

compartiendo el deseo de estar juntos,

conociendo tus secretos,

jugando a ser mayores.

 

Eres esa puerta que siempre escondió mi corazón,

y que un día se abrió repentinamente,

porque eres tú quien me conoce y me ama,

nada más cerca del cielo estar junto a tí.

 

Me pregunto que estarás haciendo ahora,

vestida de labores y acelerando tu corazón,

¿Pensarás en mí como yo pienso en tí?

El corredor es largo y tenebroso,

Y por el camino aparecerán lobos de negras almas,

Queriendo hacernos tropezar,

Desconociendo el valor de nuestro amor.

 

Y una ráfaga de viento me devuelve de nuevo a tí,

a ese perfil de rubia vaquera,

con reflejos de luna y neón en el pelo,

el amor con que siempre soñé.

 

Esta noche me iré a dormir embriagado de tu fragancia,

queriendo que te quedes un poco más,

suspirando tu presencia,

soñando con volverte a ver.

Pincha en la Imagen

Una Hoja Arrastrada Por El Viento

La tecnología y la naturaleza siempre han habitado polos opuestos. La grandeza del alma humana habita en tu bosque particular y ese lugar está donde tú estás. Tal vez hoy nos haya tocado vivir en espacios deshumanizados con términos como Internet, chats, foros sociales, blogs o incluso esta misma Web en la que te encuentras.

El espacio es el mismo que el de tu bosque favorito solo que en lugar de árboles, hojas, animales e insectos hay otro tipo de habitantes llamados bits and bytes, códigos binarios, Mp3 o podcasts.

 

 

Desde esta Web os doy la bienvenida a mi pequeño espacio natural lleno de sensibilidades, sueños y poesías que espero os hagan sentir que este bosque virtual existe realmente en nuestra imaginación. Un bosque que, poco a poco, se irá llenando de palabras, sonidos e imágenes donde poder descubrir el lugar más lejano y querido de nuestros sentidos.

 

 

 

Un beso y espero que disfrutéis del viaje.

 

Hoja

Mereces un amor que te quiera despeinada,

con todo y las razones que te levantan de prisa,

con todo y los demonios que no te dejan dormir.

Mereces un amor que te haga sentir segura,

que pueda comerse al mundo si camina de tu mano,

que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel.
Mereces un amor que quiera bailar contigo,

que visite el paraíso cada que mira tus ojos,

y que no se aburra nunca de leer tus expresiones.
Mereces un amor que te escuche cuando cantas,

que te apoye en tus ridículos,

que respete que eres libre,

que te acompañe en tu vuelo,

que no le asuste caer.
Mereces un amor que se lleve las mentiras,

que te traiga la ilusión, el café y la poesía.

Frida Kahlo

 

 

"Anoche sentía como si muchas alas me acariciaran toda,

como si en la yema de tus dedos hubiera bocas que me besaran la piel.
Los átomos de mi cuerpo son los tuyos y vibran juntos para querernos.

Quiero vivir y ser fuerte para amarte con toda la ternura que tù mereces,

para entregarte todo lo bueno que haya en mi y que sientas que no estás solo.

 

Cerca o lejos, quiero que te sientas acompañado de mi,

que vivas intensamente conmigo,

pero sin que mi amor te estorbe para nada en tu trabajo ni en tus planes,

que forme yo parte tan intima de tu vida,

que yo sea tu mismo,

que si te cuido nunca sera exigiéndote nada,

sino dejándote vivir libre...

 

Te quiero como eres,

me enamora tu voz,

todo lo que dices,

lo que haces,

lo que proyectas.

Siento que te quise siempre,

desde que naciste,

y antes, cuando te concibieron,

Y aveces siento que me naciste a mi.

 

Quisiera que todas las cosas y las gentes te cuidaran y te amaran y estuvieran orgullosas, como yo, de tenerte.

Eres tan fino y tan bueno que no mereces que te hiera la vida."

Frida Khalo

   

VUELO

Sólo quien ama vuela. Pero ¿quién ama tanto
que sea como el pájaro más leve y fugitivo?
Hundiendo va este odio reinante todo cuanto
quisiera remontarse directamente vivo.

Amar... Pero ¿quién ama? Volar... Pero ¿quién vuela?
Conquistaré el azul ávido de plumaje,
pero el amor, abajo siempre, se desconsuela
de no encontrar las alas que da cierto coraje.

Un ser ardiente, claro de deseos, alado,
quiso ascender, tener la libertad por nido.
Quiso olvidar que el hombre se aleja encadenado.
Donde faltaban plumas puso valor y olvido.

Iba tan alto a veces, que le resplandecía
sobre la piel el cielo, bajo la piel el ave.
Ser que te confundiste con una alondra un día,
te desplomaste otros como el granizo grave.

Ya sabes que las vidas de los demás son losas
con que tapiarte: cárceles con que tragar la tuya.
Pasa, vida, entre cuerpos, entre rejas hermosas.
A través de las rejas, libre la sangre afluya.

Triste instrumento alegre de vestir: apremiante
tubo de apetecer y respirar el fuego.
Espada devorada por el uso constante.
Cuerpo en cuyo horizonte cerrado me despliego.

No volarás. No puedes volar, cuerpo que vagas
por estas galerías donde el aire es mi nudo.
Por más que te debatas en ascender, naufragas.
No clamarás.  El campo sigue desierto y mudo.

Los brazos no aletean. Son acaso una cola
que el corazón quisiera lanzar al firmamento.
La sangre se entristece de batirse sola.
Los ojos vuelven tristes de mal conocimiento.

Cada ciudad, dormida, despierta loca, exhala
un silencio de cárcel, de sueño que arde y llueve
como un élitro ronco de no poder ser ala.
El hombre yace. El cielo se eleva. El aire mueve.

MIGUEL HERNÁNDEZ

(1910-1942)

Serrat - 12 - Solo Quien Ama Vuela