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Una Parada en el Andén

Especial CORAZONADA (BSO)

Amo escribir,
Lo mismo que observo obras,
Al paso de los tiempos,
Y se añoran las diversas formas,
Que tu mente y la mía,
Hacen mil preguntas,
Mientras contemplamos,
El universo.


Caminas como todos en uno,
Hasta lo más pequeño,
De tus sentimientos,
Ser páginas abiertas,
En ofrecer un NO a las injusticias.


Todos podemos darnos cuenta,
De las mismas cosas,
Cada uno lo expresa distinto,
En las esperas a los envenenados,
Hasta en un tono amable,
Serias burlado.


Contemplo el día,
Con gesto de culpa,
Las desgracias, la oscuridad,
La que parte de mis ojos sin ver.


La felicidad debate a los locos,
Los que no sienten miedo a nada,
Toda pobreza en seres buenos,
Desafíos de la sociedad,
Porque hacen ropajes,
En dañar a los débiles,
Con mentiras.


Y algunos no derriten la belleza,
Ante tanto universo por contemplar,
Y comprender.


Ataco por devorar y almaceno,
Solo vidas que te quieran,

Sin ningún interés.

La música acaricia y duele tu ausencia,
Deja salir el ritmo de leyes,
En lo más oculto de vivir,
Sin ti.

La risa de los días,
Van al desván sin tu mirada,
Que van guardando,
La ternura de mimos y tu voz.

 

Ansia de rozarte,
Muero al regreso de tu piel,
Amargo beso,
Que espero,
En el sueño,
Pálido sin tu boca.

 

Porque amar tiene sentido,
Porque sin ti no tengo vida,
Porque si he nacido de nuevo,
Es por ti.
Porque muero y vivo,
Y no me dejes y perdoname,
Todo.

 

Y este trabajo absurdo,
Que mata nuestros días,
Y por todo aquello que tuve de celos,
Sólo sé,
Que muero si tu no estas conmigo.


Vida mía,
No sé vivir sin ti,
No me dejes nunca,
Pero si tu felicidad es sin mi,
Aunque muera,
Lo haré.

 

Lo que más duele,
Sin "su",
Sin tecnología,
Sin huertos,
Sin vegetales ni peces,
Sin carnes,
Sin tensión,
Sin colesterol,
Sin pulso,
Sin naturaleza,
Sin religión.

Nada me duele más,
Que estar sin ti,
Sin música,
Sin vista ni oído,
Sin que me veas dormir.

 

Lo mas perfecto que soy
Es....AMARTE

Luz Casal

"Lo eres todo"

Nombras el árbol, niña.
Y el árbol crece, lento y pleno,
anegando los aires,
verde deslumbramiento,
hasta volvernos verde la mirada.

Nombras el cielo, niña.
Y el cielo azul, la nube blanca,
la luz de la mañana,
se meten en el pecho
hasta volverlo cielo y transparencia.

Nombras el agua, niña.
Y el agua brota, no sé dónde,
baña la tierra negra,
reverdece la flor, brilla en las hojas
y en húmedos vapores nos convierte.

No dices nada, niña.
Y nace del silencio
la vida en una ola
de música amarilla;
su dorada marea
nos alza a plenitudes,
nos vuelve a ser nosotros, extraviados.

¡Niña que me levanta y resucita!
¡Ola sin fin, sin límites, eterna!

OCTAVIO PAZ

En tus ojos me veo como soy y brillamos tan alto que no comprendo sufrir.

Pincha en la Imagen

Una Hoja Arrastrada Por El Viento

La tecnología y la naturaleza siempre han habitado polos opuestos. La grandeza del alma humana habita en tu bosque particular y ese lugar está donde tú estás. Tal vez hoy nos haya tocado vivir en espacios deshumanizados con términos como Internet, chats, foros sociales, blogs o incluso esta misma Web en la que te encuentras.

El espacio es el mismo que el de tu bosque favorito solo que en lugar de árboles, hojas, animales e insectos hay otro tipo de habitantes llamados bits and bytes, códigos binarios, Mp3 o podcasts.

 

 

Desde esta Web os doy la bienvenida a mi pequeño espacio natural lleno de sensibilidades, sueños y poesías que espero os hagan sentir que este bosque virtual existe realmente en nuestra imaginación. Un bosque que, poco a poco, se irá llenando de palabras, sonidos e imágenes donde poder descubrir el lugar más lejano y querido de nuestros sentidos.

 

 

 

Un beso y espero que disfrutéis del viaje.

 

Hoja

Mereces un amor que te quiera despeinada,

con todo y las razones que te levantan de prisa,

con todo y los demonios que no te dejan dormir.

Mereces un amor que te haga sentir segura,

que pueda comerse al mundo si camina de tu mano,

que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel.
Mereces un amor que quiera bailar contigo,

que visite el paraíso cada que mira tus ojos,

y que no se aburra nunca de leer tus expresiones.
Mereces un amor que te escuche cuando cantas,

que te apoye en tus ridículos,

que respete que eres libre,

que te acompañe en tu vuelo,

que no le asuste caer.
Mereces un amor que se lleve las mentiras,

que te traiga la ilusión, el café y la poesía.

Frida Kahlo

 

 

"Anoche sentía como si muchas alas me acariciaran toda,

como si en la yema de tus dedos hubiera bocas que me besaran la piel.
Los átomos de mi cuerpo son los tuyos y vibran juntos para querernos.

Quiero vivir y ser fuerte para amarte con toda la ternura que tù mereces,

para entregarte todo lo bueno que haya en mi y que sientas que no estás solo.

 

Cerca o lejos, quiero que te sientas acompañado de mi,

que vivas intensamente conmigo,

pero sin que mi amor te estorbe para nada en tu trabajo ni en tus planes,

que forme yo parte tan intima de tu vida,

que yo sea tu mismo,

que si te cuido nunca sera exigiéndote nada,

sino dejándote vivir libre...

 

Te quiero como eres,

me enamora tu voz,

todo lo que dices,

lo que haces,

lo que proyectas.

Siento que te quise siempre,

desde que naciste,

y antes, cuando te concibieron,

Y aveces siento que me naciste a mi.

 

Quisiera que todas las cosas y las gentes te cuidaran y te amaran y estuvieran orgullosas, como yo, de tenerte.

Eres tan fino y tan bueno que no mereces que te hiera la vida."

Frida Khalo

   

VUELO

Sólo quien ama vuela. Pero ¿quién ama tanto
que sea como el pájaro más leve y fugitivo?
Hundiendo va este odio reinante todo cuanto
quisiera remontarse directamente vivo.

Amar... Pero ¿quién ama? Volar... Pero ¿quién vuela?
Conquistaré el azul ávido de plumaje,
pero el amor, abajo siempre, se desconsuela
de no encontrar las alas que da cierto coraje.

Un ser ardiente, claro de deseos, alado,
quiso ascender, tener la libertad por nido.
Quiso olvidar que el hombre se aleja encadenado.
Donde faltaban plumas puso valor y olvido.

Iba tan alto a veces, que le resplandecía
sobre la piel el cielo, bajo la piel el ave.
Ser que te confundiste con una alondra un día,
te desplomaste otros como el granizo grave.

Ya sabes que las vidas de los demás son losas
con que tapiarte: cárceles con que tragar la tuya.
Pasa, vida, entre cuerpos, entre rejas hermosas.
A través de las rejas, libre la sangre afluya.

Triste instrumento alegre de vestir: apremiante
tubo de apetecer y respirar el fuego.
Espada devorada por el uso constante.
Cuerpo en cuyo horizonte cerrado me despliego.

No volarás. No puedes volar, cuerpo que vagas
por estas galerías donde el aire es mi nudo.
Por más que te debatas en ascender, naufragas.
No clamarás.  El campo sigue desierto y mudo.

Los brazos no aletean. Son acaso una cola
que el corazón quisiera lanzar al firmamento.
La sangre se entristece de batirse sola.
Los ojos vuelven tristes de mal conocimiento.

Cada ciudad, dormida, despierta loca, exhala
un silencio de cárcel, de sueño que arde y llueve
como un élitro ronco de no poder ser ala.
El hombre yace. El cielo se eleva. El aire mueve.

MIGUEL HERNÁNDEZ

(1910-1942)

Serrat - 12 - Solo Quien Ama Vuela